Puede que te hayas encontrado con algún alumno que trabaja mucho, muchas horas, y no consigue los resultados deseados, su ejecución está llena de errores y se llena de frustración. Algo que, seguramente, te frustra a ti también.
Puede que en este caso (no siempre) esté entrando en juego un mal trabajo de la memoria muscular. Tus alumnos la utilizan, sean conscientes o no, seas tú consciente o no, cada vez que practican. Puede que bien, puede que mal.
¿No sería conveniente enseñarles a tenerla a su favor?
Las indicaciones que voy a detallar más abajo suelo utilizarlas con alumnos algo avanzados, que trabajan cómodamente con partituras, y que no les resulta especialmente tedioso leerlas. No las utilizo con todos mis alumnos, porque no todos están dispuestos a seguir ciertas especificaciones técnicas tan perfeccionistas. Si vas a utilizarlas, observa siempre quién de tus alumnos está preparado para esto y quién no. No es necesario ser quisquilloso con quien no lo necesita. No satures.
Hablemos de la memoria muscular, de cómo puedes ayudar a ese alumno tuyo…
La eficiencia de la memoria muscular para un músico.
Imagina que cada vez que salieras a la calle y te pusieras a pensar dónde vas y qué vas a hacer, tuvieras que estar pendiente de tus pies para poder desplazarte; “pie derecho… pie izquierdo… pie derecho… pie izquierdo…”
En el caso anterior, y diariamente en otros cientos de ocasiones, tu memoria muscular hace un trabajo por ti, para que no tengas que estar pendiente. Tus piernas ya saben lo que tienen que hacer, ya lo aprendieron hace años. Sólo diles dónde han de ir.
Tocando un instrumento, pasa exactamente lo mismo, pero a un nivel motor más fino: tus dedos (o más músculos, dependiendo de tu instrumento).
Se trata de una práctica que requiere múltiples redes de neuronas interconexionadas, la cual transmite información a múltiples regiones cerebrales. Buena parte de tu cerebro se activa cuando trabajas la motilidad fina (músculos de pequeños movimientos). En parte, para generar esta memoria. No me quiero extender…te dejo más información aquí (en inglés).
Esto, como ya sabes, se consigue sólo a base de repetición hasta la muerte. No cualquier repetición. Repetición consciente.
Si la memoria muscular ha sido trabajada de manera adecuada, genera eficiencia pura y dura. Tus dedos tocan solos, ya saben lo que tienen que hacer, y te permiten centrarte en detalles de expresión más importantes para ti en ese momento. Controlas tu obra, y puedes hacer lo que quieras con ella. Puedes dar casi cualquier orden.
Al igual que tus piernas te obedecerían si quisieras correr, en vez de andar, o tu lengua te obedecería para articular cualquier palabra sin pensar en su movimiento.
Cómo ayudar a tus alumnos a practicar para tener la memoria muscular de su parte
En mi opinión, la memoria muscular no es buena ni mala, solo está bien o mal empleada.
Es como el agua: puede salvarte la vida o ahogarte.
Procuremos utilizar esta facultad para salvar el aprendizaje de nuestros alumnos… ¿Cómo?
1. Trabaja la atención completa.
Esto es especialmente significativo para la memoria muscular. La atención le dice al cerebro lo que es importante y lo que no. Haz que su mente esté ahí, y no en otro lado.
2. Insiste (si lo necesita) en la repetición exacta de la digitación.
Nuestro cerebro procesa toda la información que llega, pero no es el que decide si es buena o mala. Sólo procesa y ya está. Si tu alumno pasa por un pasaje y toca las notas correctas, pero cada vez mueve unos dedos distintos (caso habitual con el piano), el cerebro no tiene ni idea de cuál es la versión muscular que tiene que almacenar. Le llega información difusa. Almacenará lo que le dé la gana. Y luego generará errores…
Recuerda que la memoria muscular se fortalece con la repetición. Haz que toque un bloque de repeticiones iguales, con la misma digitación, para que el cerebro entienda cuál es la versión que tiene que asimilar.
Si hay unas indicaciones de digitación o de trabajo concreto del instrumento relacionado con un movimiento muscular, asegúrate de que tu alumno realiza exactamente la misma acción cada vez que pasa por ahí.
(Nota: no siempre sigo cual ley las digitaciones de una partitura que ya estén puestas. Si tengo un alumno que se siente más cómodo con otra distinta, que toque otra distinta. En mi opinión, da igual qué digitación toque, siempre y cuando haga siempre exactamente la misma cuando pase por ahí.)
3. Enséñale el valor de la lentitud
Uff… esto es lo más complicado, y necesitarás además una buena dosis de paciencia. Las razones son las mismas que en el punto anterior. El cerebro procesa toda la información, no decide cuál es la buena. Si toca muchos errores y genera muchas versiones, la memoria muscular no sabrá qué hacer. Al día siguiente seguirá teniendo errores y enlenteciendo el proceso.
El practicar lo suficientemente lento como para no generar ni un solo error (o los mínimos posibles) en cada repetición, hará que le llegue al cerebro y al músculo un bloque de información cien veces más clara, más asimilada y más concreta. Información archivada correctamente.
Eso requiere mucha lentitud en la ejecución (recalco, mucha lentitud), y tiempo para ello, el cual no siempre tenemos ganas de dedicarle, ni como profesores, ni como alumnos. “No tengo tiempo para tocar todas las obras tan despacio”. Sin embargo, esta práctica le hará ahorrar tiempo más adelante, al no tener que corregir errores o vicios.
La práctica de la lentitud, además, permite atención plena, un ítem anterior imprescindible, y hace que la memoria muscular esté tan bien asimilada que permitirá adquirir velocidad con más seguridad a largo plazo.
Podrá, digamos, mandar órdenes a los dedos de que corran sin miedo a tropezarse.
4. Identifica en qué punto del aprendizaje muscular está tu alumno.
Saber qué están aprendiendo los músculos en cada momento ayuda a centrarse en lo adecuado en el momento adecuado; qué información está asimilando en ese momento, y cuál no. Te ayudará a no distraerle con indicaciones que no son necesarias justo en ese momento.Además, no se sentirá saturado.
Llega un día en el que el movimiento ya es parte de ellos. Igual que tú sabes que muchos movimientos ya son parte de ti, y de tu instrumento. ¿Has pensado lo que te supone eso? ¿Y lo que les supone a ellos?
Eso ya es suyo, nadie puede quitárselo.
Al igual que montar en bicicleta, jamás olvidarán una obra disfrutada y asimilada.
Pero no olvides algo. La memoria muscular, al igual que la técnica, está al servicio de la música. Es una herramienta, nunca un fin en sí misma. Si tu alumno no está preparado para seguir indicaciones relacionadas con la memoria muscular, no insistas.
Y no te centres sólo en el mundo de la partitura. Recuerda que hay mucha más música fuera de ellas.
Busca siempre el equilibrio.
¿Tienes más ideas sobre cómo utilizar la memoria muscular? Cuéntamelas en los comentarios.
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Genial Rocío, muchas gracias!
Acabo de llegar hasta acá por google, buscando sobre si existe la memoria muscular realmente. Mas allá del escepticismo, siempre busco alguna fuente o buena confirmación sobre lo que veo. Personalmente me paso que nunca me dedique al piano, pero hace aproximadamente 10 años, me dedique por medio de tutoriales de digitacion y algo de oído a practicar un tema clasico (fur elise), el cual pude replicar de una forma decente en un 50% del total aproximadamente. Lo usaba como ejercicio tal vez de digitacion, porque era lo unico que hacia. Fueron solo unos meses…
Luego de dejarlo por cuestiones personales, hace una semana me senté de nuevo y empece tocando al menos 2 acordes y luego pude hacerlo tal cual lo hice en aquel momento, me quede sorprendido de como pueden los dedos recordar la posición y presión exacta. Me trabe por algún momento, pero no me falto recordar nada, simplemente debo volver a afinar el tempo, pero me sorprendió. Vale aclarar que no se leer partituras, simplemente lo logre en su momento viendo vídeos de personas que tocaban el piano (sus manos) y un poco de prueba y error.
Me gustaria tomar clases, soy de Argentina, Buenos Aires. Alguna recomendacion? Gracias por el espacio y tan claro aporte.
Hola Rocio; todo muy claro. Te felicito. Soy principiante y voy a practicarlo.
Gracias.
Salud y paz.
hola, usare como referencia bibliográfica tu trabajo sobre memoria muscular. Te felicito, aunque soy bajista usaré citas bibliograficas para las definiciones de memoria muscular en mi monografía final.
Hola Carlos ¡Muchas Gracias! Me alegra que mi trabajo te ayude :) Un saludo enorme
Hola Rocío, que capacidad de plasmar algo tan complejo de manera tan sencilla y clara. Me ha encantado. Yo doy clases de piano también y la memoria muscular es un aspecto que encuentro muy interesante, que por desgracia en los conservatorios no le dan la importancia que deberían. Como aporte, que me funciona a mí y veo resultados en alumnos: para trabajar la memoria muscular y la velocidad lenta, independientemente de la postura del armado de la mano según la técnica pianística que trabajes, es la articulación dedo-a-dedo (armado de la mano y articular al máximo posible cada dedo hacia arriba, de modo que el nudillo se «hunda» sin mover los demás dedos en reposo sobre las teclas, puede ser con las falanges del resto del dedo estiradas o en flexión), sirve para muchos otros aspectos, como el desarrollo de técnica en el sentido de mejorar la respuesta rápida del dedo así como la independencia y la fortaleza para transmitir el peso del brazo hacia la tecla.
He notado que la cantidad de repeticiones necesarias se minimizan haciendo este movimiento exagerado, sintiendo la totalidad del movimiento en todo su proceso, sobre todo en la palma y puede hacerse únicamente en lento y con mucha atención.
Pensando ejemplos de otros ámbitos, los foniatras o quien quiere lograr una mejor dicción, en la intimidad de sus hogares hace las caras más graciosas y exajeradas para obtener más plasticidad y control en los musculos faciales y ni hablar de la lengua.
Otro ejemplo es el de aquellos que practican artes marciales, pueden estar todo el año practicando las tomas y secuencias en cámara lenta, cuando llega el momento lo hacen tan rápidamente, con tanta prolijidad y belleza que lo hacen ver sencillo!
Para suavizar lo tedioso de este tipo de estudio, que no recomiendo más de 20´al hilo, es ir cambiando de octavas, elaborar secuencias del pasaje estudiado dentro de la escala o con la misma estructura interválica, cambiar los ritmos, probar una vez en lento y otra lo más rápido posible, o si se trabaja con piano digital, ir cambiando los timbres o utilizar un acompañamiento de baterías. En fin, sólo una herramienta que quizás ayude a conseguir lo que se busca. Sigue así con el blog que está genial, comparto absolutamente lo que dices en «Acerca de-«!
Saludos Cordiales.
Un apunte realmente interesante! No conocía esa técnica. La pondré en práctica a ver qué tal.
Por supuesto, la memoria muscular no sólo trabaja para los músicos, cualquier otro artista o profesional que se valga de su cuerpo para funcionar la necesita. La mayoría siguen el patrón de repetición lenta. Sin embargo, a los músicos a veces se nos olvida que también es necesario tenerla en cuenta y trabajarla adecuadamente (siempre contando con la tolerancia o las necesidades del alumno). Muchas gracias por tus palabras, ¡han sido de mucha ayuda! :)
Un saludo